Este curso intensivo está diseñado para transformar la manera en que su personal interactúa y sirve, promoviendo una auténtica cultura de servicio de alta calidad que supera las expectativas del cliente y consolida la excelencia organizacional.
Tiene como objetivo propiciar un cambio cognitivo, afectivo y conductual en los participantes que produzca como resultado la conceptualización e internalización de una filosofía de servicio de muy alta calidad, que contribuya a satisfacer, de manera eficiente, las expectativas y necesidades de los clientes/usuarios, al mismo tiempo que se consolida la excelencia en la organización.
Está dirigido especialmente a las personas involucradas en el contacto directo con personas ajenas a la organización. También a todas aquellas personas que por las características de sus funciones apoyan y orientan en procesos internos de la organización (consultores internos).
La interconexión entre el comportamiento individual y la percepción de marca.
Fundamentos de calidad y cómo se aplica directamente a la experiencia del cliente.
Técnicas para comprender a fondo al cliente, sus motivaciones y tipologías.
Distinción entre el acto de atender y el resultado de satisfacer, analizando los puntos clave del proceso.
4
16 horas
No. Aunque el curso aborda el contacto directo, los principios de calidad, los conceptos de satisfacción del cliente y las técnicas de comunicación son aplicables a cualquier canal (presencial, telefónico, correo electrónico o digital). El objetivo es transformar la mentalidad de servicio en todas las interacciones.
Buscamos un cambio integral:
Esta sección subraya que el servicio de alta calidad comienza desde lo individual. La imagen personal y la gestión del bienestar influyen directamente en la actitud, la presencia y la energía que el colaborador proyecta al cliente, consolidando la coherencia entre la promesa de marca y la experiencia real ofrecida por el empleado.
Sí. El módulo sobre «Calidad de servicio y satisfacción del cliente» está dedicado a explorar indicadores clave (KPIs) y métricas relevantes para evaluar la calidad de la atención. También se cubren metodologías de mejora continua para garantizar que los equipos puedan optimizar sus procesos de forma sistemática después de la capacitación.